Juventud Antoniana, con la obligación de ganar y esperar otros resultados para mantener vivas sus aspiraciones, afronta este viernes una verdadera final frente a Independiente de Chivilcoy, en la última fecha de la Zona B de la fase campeonato del Federal A.
El conjunto dirigido por Germán Noce llega tras el empate en Pergamino frente a Douglas Haig, que lo dejó con escasas chances de clasificación. Sin embargo, la ilusión sigue encendida en Lerma y San Luis: el equipo debe sumar de a tres y mirar de reojo lo que ocurra en otras canchas para soñar con el milagro.
La preocupación pasa por el estado físico de jugadores clave. Mateo Mamaní, ausente ante Douglas por una molestia, será esperado hasta último momento, al igual que Andrés Berizovsky. En tanto, Juan Cruz Franzoni llega entre algodones, pero no correría riesgo de estar desde el arranque.
La buena noticia es el regreso de Martín Esparza, quien cumplió la fecha de sanción y volverá a comandar el mediocampo. En contrapartida, Maximiliano Vargas está suspendido por la expulsión sufrida en Pergamino y su lugar sería ocupado por Luciano Arraya, aunque también se perfila Emmanuel Romero como alternativa.
El Piojo Noce definirá el once en la práctica final, pero todo indica que pondrá lo mejor que tiene disponible en busca de una victoria que permita, aunque sea, seguir soñando, aunque Juventud Antoniana va por un sueño imposible.

