La Universidad de Buenos Aires publicó la segunda edición del Índice de Gestión Estratégica de Ciudades y ubicó a Salta en el octavo lugar del ranking nacional. El estudio analizó cinco dimensiones clave —desde lo político institucional hasta el desarrollo tecnológico— y trazó un diagnóstico sobre el desempeño urbano y la planificación estratégica local.
La capital salteña se ubicó en el octavo puesto del Índice de Gestión Estratégica de Ciudades 2025, elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. El informe destaca avances en sostenibilidad, desarrollo institucional y tecnología, y posiciona a Salta como una de las urbes con mejor desempeño del interior del país.
Salta volvió a destacarse a nivel nacional: según la segunda edición del Índice de Gestión Estratégica de Ciudades (IGEC) —elaborado por el Centro de Ciudades Inteligentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA— la capital provincial se ubicó entre las diez mejores ciudades para vivir en la Argentina durante 2025. Con una puntuación de 2,85, la ciudad se posicionó por encima de Mar del Plata y Resistencia, y confirmó una mejora interanual en sus indicadores estratégicos.
El ranking, que evalúa a los principales conglomerados urbanos del país, está encabezado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (3,65), seguida por Mendoza (3,34), Córdoba (3,25), San Miguel de Tucumán (3,17) y Rosario (3,16). Detrás se ubican San Juan y Santa Fe (2,98), luego Salta, y finalmente Mar del Plata (2,74) y Resistencia (2,54). Ocho de las diez ciudades evaluadas son capitales provinciales, lo que coloca a Salta entre los centros urbanos más relevantes y con mejor desempeño del interior.
El estudio de la UBA analiza cinco dimensiones clave para medir calidad de vida y gestión urbana: política e institucional, desarrollo económico, sociedad, medio ambiente y tecnología e infraestructura. A partir de ellas se procesan 31 variables y 159 indicadores, que permiten construir un diagnóstico integral sobre cómo evoluciona cada ciudad, cuáles son sus fortalezas y qué desafíos enfrenta.
En el caso de Salta, el informe señala una mejora importante en su desempeño estratégico, especialmente en las áreas vinculadas al fortalecimiento institucional y al desarrollo tecnológico aplicado a la gestión pública. La ciudad mostró un crecimiento más marcado que otras urbes del ranking, como Mar del Plata y Resistencia, que tuvieron incrementos modestos, o San Juan y Santa Fe, que registraron leves descensos.
El relevamiento también destaca avances en materia de sostenibilidad urbana, gestión ambiental y políticas orientadas a mejorar el vínculo entre el Estado y la ciudadanía. Si bien aún existen desafíos estructurales —en infraestructura, movilidad y planificación metropolitana— el índice reconoce una tendencia positiva que comienza a consolidarse.
Omar Quiroga, responsable del Centro de Ciudades Inteligentes de la UBA, explicó que el objetivo del IGEC es ofrecer un diagnóstico cuantitativo y cualitativo para orientar políticas públicas. “El propósito es comprender las fortalezas y debilidades de cada ciudad y potenciar el desarrollo armónico y sostenible. Cada urbe responde de manera distinta a políticas e intervenciones; por eso es clave entender su identidad para aplicar una agenda urbana personalizada”, señaló.
En esa línea, el informe subraya que las ciudades evaluadas tienen realidades heterogéneas, atraviesan procesos distintos y están condicionadas por factores regionales, institucionales y socioeconómicos propios. Sin embargo, el crecimiento de Salta —sumado al avance de San Miguel de Tucumán— reafirma el dinamismo del NOA en materia de planificación urbana y modernización de la gestión.
Con esta nueva medición, la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA busca consolidar el IGEC como un instrumento de referencia nacional para medir la sostenibilidad urbana y orientar la agenda de ciudades inteligentes.

