El juez Marcelo Rubio descartó el agravante de alevosía solicitado por la fiscalía y dispuso investigar posibles falsos testimonios. La condena es también por abuso sexual en perjuicio de la expareja de Federico López. El otro acusado, su hermano Ramiro, fue absuelto.
El juez Marcelo Rubio condenó a Federico Javier López a 18 años de prisión efectiva por el asesinato de María José Cabrera y por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una expareja. Su hermano Ramiro Nicolás López, quien estaba acusado únicamente por el caso Cabrera, fue absuelto y recuperó la libertad.
En una jornada marcada por los alegatos finales y la lectura del veredicto, el juez Rubio le impuso la pena de 18 años de prisión a Federico López, como autor de “homicidio simple y abuso sexual con acceso carnal en dos hechos, en concurso real”. La condena incluyó el acto criminal en perjuicio de Cabrera, a quien atropelló, y los abusos cometidos contra una expareja del acusado.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, había solicitado que Federico López fuera condenado a prisión perpetua como autor del delito de “homicidio calificado por alevosía”.
En tanto, para Ramiro López había pedido una pena de 10 años de prisión efectiva por considerarlo partícipe secundario del homicidio calificado por alevosía. Sin embargo, el juez lo absolvió de forma lisa y llana y ordenó su inmediata libertad.
Ramiro estaba imputado únicamente por el hecho vinculado a Cabrera y no enfrentaba acusaciones relacionadas con los delitos de abuso sexual atribuidos a su hermano.
La resolución judicial difirió del planteo sostenido por la fiscalía respecto de Federico López, ya que el tribunal unipersonal descartó la figura de homicidio calificado por alevosía y lo encontró responsable por homicidio simple.
Por otra parte, el juez hizo lugar a un pedido de la fiscal y ordenó que se remitan copias a la fiscalía correspondiente para que se investigue a las tres mujeres del círculo íntimo de los acusados, entre ellas su hermana, quienes viajaban en los asientos de atrás del automóvil involucrado en el atropellamiento, por la posible comisión del delito de falso testimonio y porque nada hicieron frente a la situación de la víctima. Ramiro López tampoco ayudó a Cabrera, pero ya quedó absuelto.
El fallo cerró una instancia clave del proceso judicial, aunque abrió una nueva línea de investigación vinculada a las declaraciones y conductas de personas cercanas a los acusados. Además, no dejó conforme a la familia de María José Cabrera, que insiste en que se trató de un femicidio, tomando en cuenta que los hermanos habían tenido una discusión con Cabrera antes de que la chocaran y en testimonios del mismo choque, que sostienen que luego de atropellarla el conductor retrocedió y le pasó por arriba.
“Fue femicidio”
María José tenía 36 años y era madre de 4 hijas y un hijo, solo una de las chicas es mayor de edad. Fue atropellada el 3 de diciembre de 2023 en la localidad de Campo Quijano, y falleció el 20 de ese mismo mes, mientras estaba internada. Aquel día salía de un boliche con un grupo de amigos y amigas. Alicia Zárate, su hermana, aseguró que antes hubo un altercado entre su hermana y uno de los hermanos.
Según relató Alicia, aquel día los hermanos López no tomaron el recorrido habitual para regresar a sus viviendas en El Encón, por la ruta 51, sino que descendieron hacia la zona donde caminaba Cabrera, cuando se dirigía a su casa en el barrio El Portal. “Por eso digo que fue perseguida”, expresó.
Además, denunció que tras el atropello volvieron a pasar por encima del cuerpo de su hermana cuando ya estaba indefensa en el suelo. “Le destrozaron los órganos vitales y ninguno de los que iba en el auto se bajó a ayudarla, se fugaron”, señaló.
Zárate sostuvo que las características del hecho evidencian “alevosía, violencia y odio hacia una mujer”, por lo que reclamó que la causa sea abordada con perspectiva de género y cuestionó además el desarrollo inicial de la investigación.
En ese sentido, señaló que el fiscal que intervino en una primera etapa, Santiago López Soto, sería familiar directo de los hermanos, lo que, según manifestó, generó sospechas en la familia sobre la transparencia del proceso. “Sentimos que ellos tienen poder dentro de la Justicia. La causa estuvo muy manoseada”, aseguró.
Durante el juicio y este miércoles en la jornada de alegatos y sentencia, familiares, allegados e integrantes de organizaciones feministas se concentraron fuera de la Ciudad Judicial para reclamar justicia. “Acompañamos el reclamo de justicia por Majo. ¡Fue femicidio! La lucha por justicia no termina con la sentencia», se pronunció el Observatorio feminista Ñawi.

