Las ráfagas de hasta 70 km/h volvieron a encender sectores afectados por el fuego días atrás, donde ya se habían perdido más de 50 hectáreas de vegetación autóctona.

La localidad de Cafayate atraviesa nuevamente una situación de preocupación debido a la reactivación de focos de incendio en áreas de bosque nativo que habían sido afectadas por el fuego durante la última semana. El fenómeno se produjo en el marco de una alerta amarilla por viento Zonda vigente para la región.
Según se informó, las intensas ráfagas, que alcanzaron velocidades cercanas a los 70 kilómetros por hora, favorecieron el resurgimiento de brasas que permanecían ocultas bajo raíces, troncos y restos de vegetación seca. Las condiciones meteorológicas, caracterizadas además por una marcada disminución de la humedad y un aumento de la temperatura, facilitaron la reactivación del fuego.
Los nuevos focos se registraron dentro del mismo perímetro donde días atrás se desarrolló un importante operativo para combatir un incendio forestal que consumió más de 50 hectáreas de flora autóctona. En aquel momento trabajaron Bomberos Voluntarios, brigadistas y personal de Defensa Civil en distintos sectores cercanos al aeródromo local, la planta de paneles solares, la Ruta Nacional 68, el barrio Pueblo Nuevo y el vertedero municipal.
Especialistas explican que este tipo de situaciones son frecuentes en incendios forestales de gran magnitud, ya que el calor puede permanecer durante días bajo la superficie. Cuando se presentan fuertes vientos, las brasas reciben oxígeno suficiente para volver a generar focos activos en pocos minutos, especialmente en zonas de difícil acceso.
Ante este escenario, las autoridades reiteraron el pedido de extremar los cuidados y evitar cualquier acción que pueda provocar nuevos incendios. Se recordó que está prohibida la quema de pastizales y residuos, así como arrojar colillas de cigarrillos o elementos inflamables en espacios abiertos, debido al elevado riesgo de propagación del fuego en la zona.

