El santo dejó atrás las dudas, los conflictos salariales y el bajón y se despertó a tiempo en la Reválida. Con un gol del paraguayo Palacios Alvarenga y un doblete de Pedro Muné, el primero de su cuenta de penal, se impuso holgadamente a los lasherinos a la espera de la revancha de la próxima semana en Cuyo.
Juventud Antoniana empezó la Reválida del Federal A de la mejor manera. En su casa y ante su gente, derrotó 3-0 a Huracán Las Heras de Mendoza en el partido de ida de los 16avos de final y dio un paso importante en la pelea por el segundo ascenso.
El santo mostró contundencia en los momentos decisivos, encontró respuestas colectivas y supo aguantar cuando el rival lo puso en aprietos. La diferencia de tres goles le permite viajar a Mendoza con una buena ventaja, aunque la clasificación todavía no está resuelta.
La apertura del marcador llegó a los 22 minutos del primer tiempo. Después de una buena combinación colectiva, Nahuel Gómez envió el centro y Pablo Palacios Alvarenga definió de taco para desatar el festejo en Lerma y San Luis.
El gol le dio confianza al equipo de Sergio Maza, que comenzó a manejar mejor los tiempos y generó otras oportunidades para ampliar la diferencia. Un cabezazo de Bracamonte y un remate de Esparza estuvieron cerca de convertirse en el segundo.
Juventud sufrió, pero golpeó en el momento justo
El comienzo del complemento fue el momento más complicado para el conjunto salteño. Huracán salió decidido a buscar el empate y estuvo cerca con una arremetida de Emiliano Bogado. Después, Sandoval llegó a convertir, pero el tanto fue anulado por posición adelantada.
Juventud logró resistir ese pasaje y también tuvo sus chances para liquidar el encuentro. Alvarenga no pudo conectar un centro debajo del travesaño y Mateo perdió un mano a mano frente al arquero Agüero.
La diferencia llegó a los 37 minutos del segundo tiempo. Pedro Muné quedó frente al guardameta visitante, que lo derribó cuando intentaba resolver la jugada. El árbitro sancionó penal y el propio delantero se encargó de convertirlo para establecer el 2-0.
Cuando parecía que el resultado estaba cerrado, Muné volvió a aparecer en el descuento. A los 46 minutos, el atacante marcó su segundo gol de la noche y selló una victoria contundente para el antoniano.
El 3-0 representa un envión anímico importante para Juventud, que venía de atravesar semanas complicadas por el rendimiento del equipo y el conflicto salarial que había derivado en una interrupción de los entrenamientos.
Ahora, el desafío será sostener la ventaja en Mendoza y completar la tarea para avanzar a la siguiente instancia de la Reválida. El resultado deja al santo bien posicionado, pero deberá mantener la concentración: si Huracán consigue igualar el marcador global, será el conjunto mendocino el que avance por contar con ventaja deportiva.
Juventud dio el primer golpe y recuperó motivos para ilusionarse. La clasificación, sin embargo, todavía se define en tierras mendocinas.

