Salta Basket volvió a ganar en el Estadio Delmi, derrotó a Rivadavia Básquet de Mendoza por 84-76 y se metió nuevamente entre los tres punteros de la Conferencia Norte, cerrando una gran serie como local y confirmando que el básquet es hoy el espectáculo deportivo que más convoca en Salta.
La fortaleza del Estadio Delmi volvió a hacerse sentir. En el quinto partido de la serie como local desde el arranque del año, Salta Basket ratificó su gran momento y venció a Rivadavia de Mendoza por 84-76, resultado que le permitió reinstalarse entre los tres primeros de la Conferencia Norte de La Liga Argentina.
Con este triunfo, Los Infernales cerraron su seguidilla en casa con tres victorias y dos derrotas, en un contexto donde la pasión por el básquet se afianza en Salta, con un Delmi que sigue creciendo en concurrencia respecto a la temporada pasada.
El partido comenzó con un período para cada equipo. La primera mitad fue pareja, intensa y cargada de duelos individuales en todos los sectores del rectángulo. El público vibró con las volcadas de Hunter y los triples de Martín Gómez, Tomás Botta y Máximo Genitti, mientras que el silencio se apoderó del estadio en algunos pasajes tras los alley-oop generados por Mateo Pérez y Zondrick Garrett para la visita.
Fue una primera parte de alto nivel, con acciones constantes que mantuvieron al público de pie y confirmaron el excelente presente del básquet en Salta.
En la segunda mitad, Salta Basket mantuvo el dominio general del juego, aunque Rivadavia, conducido por Sebastián Saborido —ex asistente técnico de Ricardo De Cecco— encontró momentos para incomodar al local.
Los mendocinos comenzaron mejor el tercer cuarto, logrando igualar el marcador y sembrar dudas. Sin embargo, Los Infernales apretaron el acelerador, recuperaron intensidad defensiva y volvieron a tomar el control del partido.
El panorama se complicó aún más para la visita con la baja del alero Simón Hunt-Ramírez, quien hasta ese momento era el goleador de Rivadavia y una de las principales armas ofensivas.
En el tramo final, al habitual protagonismo de Chance Hunter se le sumó una gran actuación del quijaneño Nicolás Álvarez, oriundo del Portal de los Andes (Campo Quijano). El salteño fue clave en la zona pintada, pero también se destacó en defensa y en el rebote en ambos tableros, aportando energía y carácter para cerrar el partido.
Con autoridad, Salta Basket selló el 84-76 final, desatando el festejo de su gente y cerrando una etapa muy positiva como local.
Tras este triunfo, Los Infernales deberán salir a la ruta. El equipo salteño viajará a Mendoza para disputar una gira de dos partidos, el 2 y el 4 de febrero, frente a Rivadavia y Huracán, buscando sostener el gran momento y seguir prendido en la parte alta de la tabla.
